
Una suave neblina circunscribe mi forma.
En mis manos estalla una roja granada,
cuyos granos arrojo, decidido y furioso,
en los surcos que se abren conforme voy andando.
La siembra es necesaria. De la roja simiente
un día nacerá un príncipe valiente.
[Una suave neblina]
septiembre 23, 2011 por Antonio Pavón Leal
Deja un comentario