No sé si la primavera o el verano. Creo que el tiempo va a cambiar y en Semana Santa, precisamente, va a llover. Cuando se tiene al santo de espaldas, ocurren estas cosas.
Siempre me han gustado tus fotos, porque pones al relieve las cosas tan secillas y a veces olvidadas o ignoradas. El color amarillo tan intenso de esta flor me parece más bello que antes, pero cuando estaba en Chile, siempre vi a esta flor como maleza, mira la injusticia!!
Gracias por tus fotos!
Sí, realmente es una injusticia. Será una flor modesta, de esas que abundan en las cunetas y a orillas de los caminos, y por eso mismo no se le presta mucha atención. Pero si la observas detenidamente, verás que es como un sol en miniatura. Saludos cordiales.
Debo decirlo, por Dios que me hacía falta hablar en castellano y expresarme en lengua materna! Es como revivir!!
Me siento agradecida de tu blog y de tus comentarios…
Saludos desde la campiña inglesa por estos días 😉
Gracias a tí, Pilar. Estoy feliz por contribuir a ese reencuentro con la lengua materna, que no sólo es la que hablamos y escribimos, sino también en la que pensamos y sentimos. Y además compartimos.
Y también estoy feliz por tus comentarios que me resultan tan estimulantes y aclaratorios. Los ojos de otra persona arrojan siempre una luz nueva. Que disfrutes de la campiña inglesa, que según me dicen es muy hermosa, sobre todo en primavera.
Antonio, he vuelto de un viaje por el Norte y me encuentro en tu blog la Primavera.
No sé si la primavera o el verano. Creo que el tiempo va a cambiar y en Semana Santa, precisamente, va a llover. Cuando se tiene al santo de espaldas, ocurren estas cosas.
Siempre me han gustado tus fotos, porque pones al relieve las cosas tan secillas y a veces olvidadas o ignoradas. El color amarillo tan intenso de esta flor me parece más bello que antes, pero cuando estaba en Chile, siempre vi a esta flor como maleza, mira la injusticia!!
Gracias por tus fotos!
Sí, realmente es una injusticia. Será una flor modesta, de esas que abundan en las cunetas y a orillas de los caminos, y por eso mismo no se le presta mucha atención. Pero si la observas detenidamente, verás que es como un sol en miniatura. Saludos cordiales.
Debo decirlo, por Dios que me hacía falta hablar en castellano y expresarme en lengua materna! Es como revivir!!
Me siento agradecida de tu blog y de tus comentarios…
Saludos desde la campiña inglesa por estos días 😉
Gracias a tí, Pilar. Estoy feliz por contribuir a ese reencuentro con la lengua materna, que no sólo es la que hablamos y escribimos, sino también en la que pensamos y sentimos. Y además compartimos.
Y también estoy feliz por tus comentarios que me resultan tan estimulantes y aclaratorios. Los ojos de otra persona arrojan siempre una luz nueva. Que disfrutes de la campiña inglesa, que según me dicen es muy hermosa, sobre todo en primavera.