III
Éramos unos pánfilos
porque no comprendimos que también tú tenías,
a pesar de tus aires de superioridad,
igual necesidad
de sentirte integrado, de sentirte acogido.
Mas te las arreglabas para que pareciera
que todos esos dones los concedías tú
cuando se te antojaba.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.