Este poema del escritor senegalés Birago Diop, de su libro Leurres et lueurs (Señuelos y fulgores), está dotado de un ritmo marcado por el tono de voz de quien desgrana esta salmodia sobre la presencia de los antepasados. Esa voz transmite sabios consejos que, gracias a la musicalidad de los versos, seguirán resonando largo tiempo en los oídos de los recitadores.
« Écoute plus souvent
Les choses que les êtres,
La voix du feu s’entend,
Entends la voix de l’eau.
Écoute dans le vent
Le buisson en sanglots :
C’est le souffle des ancêtres. »
«Ceux qui sont morts ne sont jamais partis :
Ils sont dans l’ombre qui s’éclaire
Et dans l’ombre qui s’épaissit.
Les morts ne sont pas sous la terre :
Ils sont dans l’arbre qui frémit,
Ils sont dans le bois qui gémit,
Ils sont dans l’eau qui coule,
Ils sont dans l’eau qui dort,
Ils sont dans la case, ils sont dans la foule,
Les morts ne sont pas morts. »
« Écoute plus souvent
Les choses que les êtres.
La voix du Feu s’entend ;
Entends la voix de l’eau.
Écoute dans le vent
Le buisson en sanglots :
C’est le souffle des ancêtres morts,
Qui ne son pas partis,
Qui ne sont pas sous la terre,
Qui ne sont pas morts. »
“Escucha más a menudo
Las cosas que a los seres,
La voz del fuego se oye,
Oye la voz del agua.
Escucha en el viento
Los sollozos del monte:
Es el aliento de los antepasados.”
“Los que están muertos nunca se han ido:
Están en la sombra que se aclara
Y en la sombra que se espesa.
Los muertos no están bajo tierra:
Están en el árbol que se estremece,
Están en el bosque que gime,
Están en el agua que corre,
Están en el agua que duerme,
Están en la cabaña, están en la multitud,
Los muertos no están muertos.”
“Escucha más a menudo
Las cosas que a los seres.
La voz del fuego se oye;
Oye la voz del agua.
Escucha en el viento
Los sollozos del monte:
Es el aliento de los antepasados muertos,
Que no se han ido,
Que no están bajo tierra,
Que no están muertos.”
Realmente precioso el poema. Personalmente, creo que nuestros antepasados forman parte de nosotros, viven en cierto modo en nosotros y a través de nosotros. Sin embargo, el poema me sugiere que escuche en el silencio la música de la naturaleza y sus elementos, pues es otra vía de entrar en contacto con ellos y con nosotros mismos.
En efecto, a través de la música de la naturaleza y del silencio interior, necesario para escucharla y apreciarla, entramos en contacto con lo mejor que hay dentro de nosotros. Y con el Creador. ¿No son Su voz los sonidos de la naturaleza? En cualquier caso, Birago Diop nos sugiere prestarles más atención.
Hola, estoy buscando un poema de Birago Diop sobre la protecciòn de los antepasados..una especie de relato de «iniciaciòn » trata de una niña cuya madre le sumerge los dedos en cuencos que contienen sangre de diferentes animales bajo la luna llena como protecciòn para «andar» por el mundo, sabes decirme algo al respecto?. mucho te agradecerè.Lucy (l.jochamowitz@gmail.com)
He estado buscando en «Les contes d’Amadou Koumba», donde vienen relatos sobre iniciación, pero no he encontrado nada que responda a tu resumen. Claro, dices en tu comentario que se trata de un poema. Supongo que no tienes más datos, por ejemplo el título. Je suis désolé, Lucy.