Preciosa fotografía.Llena de fuerza y encanto a la vez, pues el contraste entre el pitaco, fuerte y frondoso, y las flores, lilas y delicadas a sus pies reflejan un contraste armónico sobre el azul límpido del cielo que recrean optimismo y sosiego. Me ha gustado mucho la composición.
La composición es natural. Lo único que he hecho ha sido buscar el ángulo adecuado para maximizar ese «contraste armónico sobre el azul del cielo».
Yo advierto también un equilibrio entre el hibisco florecido en primer término y el tallo de la pita, que me recuerda un candelabro con numerosos brazos.
Siempre son bellas tus fotos, y se agradece el esfuerzo por buecar el mejor ángulo. Es interesante como en un jardín las flores más delicadas y las más fuertes encuentran el espacio para crecer sin molestarse, aportando belleza y encanto… acá los jardines son muy lindos y muy cuidados, en esta ciudad hay varios parques y al menos dos jardines botánicos!
Sí, los británicos aman la naturaleza y la cuidan. Un inglés que se casó con una amiga, lo primero que hizo al instalarse en su nueva casa sevillana (en un pueblo de la provincia) fue crear un jardín al estilo de su tierra. Lo cual tiene mucho mérito teniendo en cuenta las condiciones climáticas imperantes en estas latitudes. Cuando entrabas en el jardín, sin esforzar la imaginación, te parecía haber cambiado de país.
Me alegro de que estos comentarios te estén sirviendo de acicate y de práctica para retomar la pluma. Echo de menos tus relatos ambientados en el museo de Pablo Fierro, aunque supongo que ahora el escenario será otro.
Cuando leo tus comentarios, o los de otros paseantes, sobre la fotos, las contemplo con otros ojos (con los de la persona que ha escrito las líneas en cuestión) y descubro nuevos significados y detalles. Es una experiencia gratificante tener más ojos con los que enriquecer tu percepción de la realidad.
Esta tarde ha llovido un poco. El tiempo ha refrescado. Por fin se ha ido el verano. 🙂
Preciosa fotografía.Llena de fuerza y encanto a la vez, pues el contraste entre el pitaco, fuerte y frondoso, y las flores, lilas y delicadas a sus pies reflejan un contraste armónico sobre el azul límpido del cielo que recrean optimismo y sosiego. Me ha gustado mucho la composición.
La composición es natural. Lo único que he hecho ha sido buscar el ángulo adecuado para maximizar ese «contraste armónico sobre el azul del cielo».
Yo advierto también un equilibrio entre el hibisco florecido en primer término y el tallo de la pita, que me recuerda un candelabro con numerosos brazos.
Siempre son bellas tus fotos, y se agradece el esfuerzo por buecar el mejor ángulo. Es interesante como en un jardín las flores más delicadas y las más fuertes encuentran el espacio para crecer sin molestarse, aportando belleza y encanto… acá los jardines son muy lindos y muy cuidados, en esta ciudad hay varios parques y al menos dos jardines botánicos!
Sí, los británicos aman la naturaleza y la cuidan. Un inglés que se casó con una amiga, lo primero que hizo al instalarse en su nueva casa sevillana (en un pueblo de la provincia) fue crear un jardín al estilo de su tierra. Lo cual tiene mucho mérito teniendo en cuenta las condiciones climáticas imperantes en estas latitudes. Cuando entrabas en el jardín, sin esforzar la imaginación, te parecía haber cambiado de país.
Me alegro de que estos comentarios te estén sirviendo de acicate y de práctica para retomar la pluma. Echo de menos tus relatos ambientados en el museo de Pablo Fierro, aunque supongo que ahora el escenario será otro.
Cuando leo tus comentarios, o los de otros paseantes, sobre la fotos, las contemplo con otros ojos (con los de la persona que ha escrito las líneas en cuestión) y descubro nuevos significados y detalles. Es una experiencia gratificante tener más ojos con los que enriquecer tu percepción de la realidad.
Esta tarde ha llovido un poco. El tiempo ha refrescado. Por fin se ha ido el verano. 🙂