Las guindillas son muy coquetas. Empiezan de color blanco, pasan al morado claro, al morado oscuro, luego cambian al amarillo pálido, al amarillo más intenso, al anaranjado y finalmente al rojo. No creo que haya otra planta cuyos frutos varíen tanto de color.
Ver un guindillo con pimientitos de todas las tonalidades conviendo en la misma planta es un espectáculo encantador.
Si! no las he visto nunca crecer, pero es cierto que en la foto se ve tan vivos colores, es como una explosión que se produce en su interior, verdad? Como cuando tu los comes. Es precioso!
Qué comparación más precisa: «como una explosión que se produce en su interior». Eso es lo que debe de ocurrir y acaban poniéndose encarnadas. Y eso es lo que sucede también cuando nos comemos una guindilla. Genial!
Je n’avais jamais vu des piments de tant de couleurs différentes ! C’est magnifique ! (Un régal pour mes yeux, mais jamais pour ma langue car beaucoup trop piquant pour moi…).
Et toutes les couleurs vivent ensemble dans la même plante, C’est un spectacle charmant.
Et oui, trop piquant, je t’assure. La moitié d’un de ces petits piments suffit pour boire un grand verre d’eau fraîche ou, encore mieux, froide.
Me encantan las guindillas. Pues, soy una fanática del picante, de los diferentes tipos del picante, unos más aromáticos que otros. Preciosas fotos, mejor que un arbolillo de navidad ;), parecen velitas de color. Preciosas fotos. El jardín de Antonio e Isabel tiene muchos misterios para disfrutar. 🙂
Cada vez que visito a estos a amigos, doy una vuelta por su jardín y siempre me llevo varias imágenes en mi cámara. Creo que serías feliz en México, pues en este país, según la expresión literal de una compañera, «hasta al biberón de los niños le ponen picante».
Por cierto, ver las guindillas como velitas de colores es una bonita metáfora.
Feliz semana.
para un amante de los colores y del ají picante, no pudiste poner algo mas delicioso no solo visualmente hablando sino «picantemente» hablando, hermosa toma, sinceramente me pondría a pensar mas de dos veces el deseo de cortar alguna de ellas, pues me sentiría casi un criminal de tanta belleza.
Realmente preciosas.
Y picantes 🙂
Cuántos colores!! : )
Las guindillas son muy coquetas. Empiezan de color blanco, pasan al morado claro, al morado oscuro, luego cambian al amarillo pálido, al amarillo más intenso, al anaranjado y finalmente al rojo. No creo que haya otra planta cuyos frutos varíen tanto de color.
Ver un guindillo con pimientitos de todas las tonalidades conviendo en la misma planta es un espectáculo encantador.
Si! no las he visto nunca crecer, pero es cierto que en la foto se ve tan vivos colores, es como una explosión que se produce en su interior, verdad? Como cuando tu los comes. Es precioso!
Qué comparación más precisa: «como una explosión que se produce en su interior». Eso es lo que debe de ocurrir y acaban poniéndose encarnadas. Y eso es lo que sucede también cuando nos comemos una guindilla. Genial!
Feliz día amigo! : )
Je n’avais jamais vu des piments de tant de couleurs différentes ! C’est magnifique ! (Un régal pour mes yeux, mais jamais pour ma langue car beaucoup trop piquant pour moi…).
Et toutes les couleurs vivent ensemble dans la même plante, C’est un spectacle charmant.
Et oui, trop piquant, je t’assure. La moitié d’un de ces petits piments suffit pour boire un grand verre d’eau fraîche ou, encore mieux, froide.
Fabelouso ,delightful pictures.Warm wishes.
Thanks Jalal.Have a good weekend.
In Spain this weekend starts today because this Friday is a public holiday, the Constitution Day.
Me encantan las guindillas. Pues, soy una fanática del picante, de los diferentes tipos del picante, unos más aromáticos que otros. Preciosas fotos, mejor que un arbolillo de navidad ;), parecen velitas de color. Preciosas fotos. El jardín de Antonio e Isabel tiene muchos misterios para disfrutar. 🙂
Cada vez que visito a estos a amigos, doy una vuelta por su jardín y siempre me llevo varias imágenes en mi cámara. Creo que serías feliz en México, pues en este país, según la expresión literal de una compañera, «hasta al biberón de los niños le ponen picante».
Por cierto, ver las guindillas como velitas de colores es una bonita metáfora.
Feliz semana.
fine Arrangement 🙂
Thanks, Lu. Have a good week.
para un amante de los colores y del ají picante, no pudiste poner algo mas delicioso no solo visualmente hablando sino «picantemente» hablando, hermosa toma, sinceramente me pondría a pensar mas de dos veces el deseo de cortar alguna de ellas, pues me sentiría casi un criminal de tanta belleza.
Esta planta con sus pimientos de diferentes colores es todo un espectáculo visual. Estas guindillas en concreto no son muy picantes.