XVII
De Gracián qué decir sino que era un auténtico
fenómeno de feria.
Desde que vino al mundo tenía ya la cara
que tuvo de mayor.
Él siempre fue mayor, egoísta, mezquino.
Siempre tuvo una cara de adulto endemoniado
Contemplemos por último, sin detenernos mucho,
pues no vale la pena, a ese enano chillón
con gorro de tres puntas y cetro de cartón,
haciendo jeribeques.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Exquisito juego poético en esta entrega de tu Bestiario, mi querido maestro, para representar a esos seres cuya piel áspera es reflejo apenas de su corazón de piedra.
Cada entrega honra tu enorme talento y enaltece tu creatividad.
Te mando un fraternísimo abrazobeso, carus amicus.
Es un juego de espejos que refleja personajes, actitudes y comportamientos. De espejos cuyos destellos proceden del exterior y del interior (a veces es difícil establecer el límite). De un juego que es un repaso y un balance.
Como es un Bestiario sus figuras son mayormente de piel áspera, coriácea, de instintos dañinos, de sensibilidad nula o escasa. En este poemario no cabrillea el Bien sino el Mal en algunas de sus múltiples manifestaciones. Un abrazo.
Jajajjaj » Desde que vino al mundo tenía ya la cara que tuvo de mayor.» , le suele pasar a algunos al igual que a las almas truhanas, como los vinos cuanto más viejos más de reservas.
Ya se sabe que los buenos vinos con el tiempo mejoran y los malos se avinagran. Este personaje nació avinagrado.