12.-Sabemos el día en que decidimos embarcarnos y poco más. Ilusiones, confianza, determinación. Ninguna garantía. Ése es el trasfondo de cualquier empresa o aventura. El destino y los incidentes de la travesía pertenecen al secreto del sumario. Son un misterio que se irán desvelando a lo largo y al final del viaje.
11.-Las reacciones emotivas negadas o reprimidas siguen vivas hasta que uno las descarga sobre los objetos que las provocaron (padres, educadores u otros) o, si tal operación no es posible, sobre objetos alternativos.
La escritura constituye una forma de desquitarse. Un medio de manipular y, con suerte, desembarazarse de esos fardos. Una venganza literaria es inofensiva. Al autor lo alivia, le proporciona satisfacción, y el destinatario de los dardos más o menos emponzoñados permanece en la inopia, raramente se entera del ataque. Un trabajo de una limpieza y de una corrección ejemplares.
A través de la literatura se neutraliza la destructividad, se transmuta la energía negativa, se la canaliza adecuadamente, se elabora con ella un producto útil. La ponemos, en definitiva, al servicio de la vida. Según Alice Miller, este proceso redunda en beneficio de la humanidad.

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No pienso que una venganza literaria sea inofensiva. Los dardos más o menos emponzoñados, tienen poder para causaros daño.
El término «venganza» suena fuerte. El adjetivo «literaria» lo atenúa considerablemente.
La venganza no es inocente pero en la mayoría de los casos es indolora. Depende del tono, de la malevolencia, de la causticidad empleados. Depende sobre todo de la intención del autor (la intención de hacer daño).
En la anotación se hace hincapié en la reelaboración y en la transformación literarias de una experiencia. El fin es convertirla en un producto ajeno al autor, sobrepasar la anécdota. Esa trascendencia, ese ir más allá de la propia biografía es lo que justifica y valida el ajuste de cuentas, que de otra forma sería una simple pataleta o un berrinche con escaso o nulo interés.
Lo anterior no quita que el objeto, si se reconoce, reaccione airadamente e incluso interponga una demanda judicial. Se corre ese riesgo. La coartada, sin faltar a la verdad, es mantener que se trata de literatura, la cual es una actividad seria pero tampoco es necesario tomársela tan a pecho.
El Quijote es una parodia de los libros de caballerías. Bastantes novelas son revanchas más o menos encubiertas, balances personales. Creo que he citado dos fuentes importantes de la creación literaria. Feliz semana.
gracias. ton article et ta réponse sont très intéressants. hay que pensar mucho 🙂