Por eso debe arder
Permanente una llama
Al abrigo del viento
Rutilante, callada
Posted in Fotos, Poemas, tagged llama on octubre 12, 2011| 5 Comments »
Posted in Fotos, Poemas, tagged poematización, Taizé, vinca on octubre 7, 2011| 4 Comments »
Posted in Fotos, Poemas, tagged lámparas on octubre 5, 2011| 6 Comments »
Posted in Fotos, Poemas, tagged lámparas on septiembre 30, 2011| 3 Comments »
Posted in Poemas on septiembre 23, 2011| Leave a Comment »
Posted in Fotos, Poemas on septiembre 9, 2011| 2 Comments »
No te complazcas
en tu miseria,
ni adores ídolos
de cartón piedra.
Agarra y quiebra
el incensario
con que sahúmas
penas y agravios.

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Posted in Fotos, Poemas, tagged invierno, verano on septiembre 2, 2011| 10 Comments »
Tras el largo verano de herbazales secos
y estridentes chicharras, las aguas otoñales,
tal vez por allí cerca formen un arroyuelo.
Veo un suave repecho que una encina corona,
festoneada de barbas de un verde ceniciento;
más allá unas rocas tan viejas, tan gastadas
como este mundo nuestro.
Oigo el viento silbando en las noches de invierno,
y el rumor de la lluvia y el retumbar del trueno.
Si no es mucha molestia, un lugar así quiero
para el definitivo reposo de mis huesos.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Posted in Fotos, Poemas on agosto 3, 2011| 7 Comments »
Posted in Fotos, Poemas on julio 22, 2011| 3 Comments »
La llama de los cirios
parpadea, se apaga.
¿Explicar el misterio?
¡Qué pregunta más vacua!
Posted in Fotos, Poemas on julio 18, 2011| 2 Comments »
Constructores de mundos, forjadores de sueños,
vosotros que ofrecéis vuestros diarios esfuerzos,
vuestra paciente espera, vuestra entrega perfecta
en su altar perfumado con flores de estos campos,
vosotros comprendéis el tormento que sufro,
porque la Diosa otorga sus dones a quien quiere,
susurrando al oído las sílabas sagradas,
aquellas que enloquecen a los hombres, o sanan
sus profundas heridas, cuando ya desahuciados
a morir se disponen.
Por mi parte no estoy seguro de haber sido
tocado por su mano. Secretos sus designios,
no faltan los intérpretes que ven lo que desean.
Podría declararme un elegido suyo,
mas nunca mi osadía pregonará tal cosa.
Sólo puedo alegar que una tarde de estío
escuché, o eso creo, la voz del ruiseñor,
luego una bocanada de imprevisto frescor
entró por la ventana. No más que un servidor
de la Diosa soy.