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Posts Tagged ‘Morfeo’

Dijo: “El día es una sucesión de desencuentros. Tan pronto como uno se levanta, uno empieza a correr de sí mismo. Raramente las dos partes de que una persona está compuesta, y no me refiero al cuerpo y al alma, sino a lo que somos y a lo que nos vemos obligados a ser, a nuestro ser profundo y a la agitada superficie, coinciden. Ambas están en perpetua fuga. Siempre una detrás de otra. O una quieta, a la expectativa, y la otra yendo de aquí para allá, como loca.
“Seguramente hay un miedo a encontrarse o una incapacidad o demasiadas barreras. Pero el caso es que esas dos partes permanecen desacopladas.
“El resultado es que uno está siempre fuera de sí, en el exterior, en lo que los demás esperan de ti, en lo que tú esperas de ti mismo.
“Vivimos con la mente puesta en otra cosa que no es la que estamos haciendo en ese momento, programándonos, concertando citas, realizando gestiones, hablando por teléfono, comprando o vendiendo.
“Vivimos simultaneando actividades, desatentados, proyectados hacia el mañana o atrapados en el ayer.
“¿Cuándo se produce el milagro de la reconciliación, aparte de al final de la jornada, al tendernos en la cama, cerrar los ojos, agotadas nuestras fuerzas, y entregarnos al sueño?
“Pero en este caso es a Morfeo a quien tenemos que dar las gracias. No es mérito nuestro sino suyo. Por lo demás, no sé si cabe hablar de encuentro o de rendición.
“Los encuentros de verdad son infrecuentes, sobrevienen de forma imprevista, a traición, en un descuido. Tal vez escuchando música, leyendo, escribiendo, dando un paseo, contemplando un paisaje…
Calló un momento. Luego preguntó: “¿En qué circunstancias acaecen los tuyos? ¿Cuándo encajan esas dos partes y sólo hay una? ¿Cuándo dejas de estar fraccionado y te recompones por entero? ¿Cuándo saboreas la felicidad de ser tú mismo?”

 

 

 

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