Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Fotos’ Category

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported

Read Full Post »

DSC02872

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

3.-No se trata de lo que uno quiere, de esa amalgama de elucubraciones, deseos, ensoñaciones y buenos propósitos que afloran mientras damos un paseo o tomamos una copa, sino de lo que tiene que ser.
Ciertamente se parte de algo, de una idea, de una intuición, de un impulso que emerge, de una apertura a la creatividad, de un aldabonazo interior al que no se sabe si acudir y abrir la puerta para ver quién llama y qué quiere, o si olvidarse de ese requerimiento intempestivo del que uno sospecha que sólo va a traer trabajo y sinsabores.
Ciertamente hay algo que pugna por encontrar su camino, por ser expresado o rescatado y por eso golpea la puerta o tiende la mano.
Si uno accede a abrirla o a estrecharla, si uno acoge esa idea, ese sentimiento, ese impulso, que son ellos mismos, no lo que tú quieres que sean o lo que tu fantasía te dicte, que no son el encaje de bolillo que tu funcionamiento imaginativo se apresura a hacer con esos hilos, si uno acepta que esa idea, sentimiento o impulso son un embrión con la capacidad de desarrollarse por sí solos, es un craso error pretender adueñarse de ellos como si fueran monedas que uno encuentra en la calle, y se guarda en el bolsillo para gastarlas en lo que le apetezca.
Es un craso error pretender dirigirlos como niños o animales perdidos porque no son ni una cosa ni otra. O pretender encauzarlos porque, en el caso de que fueran ríos, ¿quién mejor que ellos conocen su propio curso?
Somos nosotros quienes debemos recorrer esos caminos y no arrogarnos jactanciosamente el papel de ingenieros.
Esta actitud implica confianza y disponibilidad.
El problema del bloqueo sobreviene cuando uno se cree un consumado jinete, cuando las riendas adquieren más importancia que la montura y, de hecho, el caballo se reduce a ese par de correas de las que uno tira a derecha o a izquierda con la arrogancia de quien se considera el amo. Poco tiene que ver el proceso creativo con esa obcecación.
El corcel corre, nos lleva. Nosotros mantenemos el equilibrio y controlamos nuestro temor al extravío o al descalabro.
Pero, por más más vueltas que dé, por más que avance o retroceda haciéndonos dudar de su instinto e incitándonos a conducirlo según nuestro buen saber y entender, o sea, según nuestros esquemas, prejuicios y expectativas, es él quien sabe adónde hay que llegar.
Es posible que ese brote necesite ciertas atenciones, por ejemplo, un trabajo preparatorio (recopilación de datos, comprobaciones…). Pero esa labor, pese a tener su importancia, no deja de ser secundaria. Son los arreos del caballo y las provisiones del jinete.
Son las disposiciones que uno toma antes de emprender la cabalgada. Pero el hecho de escribir, la zambullida en la creación, es otra cosa.

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

Ramo de rosas secas

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

 

 

Terco fantasma que surge a deshora,
trastocando mi vida y sus afanes,
provocando conflictos y desmanes
donde reinaba la concordia otrora.

En los sustratos más profundos mora,
implacable traílla de alacranes
que destruye propósitos inanes
conforme asciende, misteriosa espora.

Abrumador camuñas de la infancia
que me sigue zahiriendo con sus flechas
y embriagando cuando halagüeño escancia

en mi oído el vino de sus endechas.
Tildarlo de rememoración rancia
no impide que no haga nada a derechas.

 

 

 

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported

Read Full Post »

DSC02848

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

Aunque Swift los da pensando en los primeros ministros, son extensibles a toda la clase política, particularmente a sus representantes más trápalas.
Helos aquí: con la frecuencia que sea necesaria, darles un torniscón en las narices, una patada en la barriga, un pisotón en los callos, tres buenos tirones de las dos orejas, un alfilerazo en el trasero o un pellizco en el brazo hasta dejárselo morado.
En cuanto a los partidos, ésta es su prudente recomendación: tomar a cien dirigentes de cada partido, mezclarlos en parejas que tengan las cabezas de igual tamaño. A continuación serrarles los occipucios para que los dos cerebros queden unidos y la materia gris pueda pasar libremente de uno a otro, siendo el objetivo que cada cráneo albergue medio cerebro de su compadre. Dejarlos cohabitar hasta que se produzca un buen entendimiento.
Nada tiene de extraño que los diputados de su tiempo salgan tan mal parados en la comparación que Swift establece con los senadores romanos, a los que ve como héroes y semidioses. De los políticos de su época afirma lisa y llanamente que son “un hatajo de buhoneros, carteristas, salteadores de camino y matones”.
Y en otro lugar redondea su opinión con estas palabras: “Pajes, lacayos y conserjes (…) llegan a ministros de gobierno, cada uno en su región, y aprenden a despuntar en los tres elementos más importantes: la insolencia, la mentira y el soborno. (…) mantienen una corte secundaria (…), y a veces a fuerza de destreza e insolencia” llegan muy lejos.
El autor de “Los viajes de Gulliver” no tenía un concepto muy elevado del hombre. O del “yahoo”, que así es como él lo llama en su libro. Ésta es la definición que da: “Animal con ciertos visos de astucia y la más acérrima propensión a la maldad, sin duda la más cerril de todas las criaturas”. Y se despacha a su gusto contra las manadas de “yahoos” del vecindario.
Otra categoría de animales completamente distintos, que merecen todo su respeto y admiración, son los caballos, en cuya lengua no existe la palabra mentira, pues la falsedad no tiene cabida en su mundo. Como mucho pueden equivocarse o “decir lo que no es”, pero la miseria moral les es completamente ajena.

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

Encina seca (IV)

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »