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Posts Tagged ‘mundo’

XXII
Me encanta la rutina,
un día igual a otro,
igual o parecido, con pocas variaciones.

Levantarme, saber
qué me está reservado.
Contratiempos, placeres, cada cosa en su sitio.

Nada de sobresaltos
que tan sólo son buenos
para alterar los nervios, la cabeza, el estómago.

Me encanta levantarme,
preparar el café,
refrescarme la cara, mirarme en el espejo,

comprobar los estragos,
sonreír, hacer burla,
volver a la cocina, mirar por la ventana

la luz del nuevo día, las nubes en el cielo.
Y podría seguir
hasta entrada la noche,

hasta esa última hora de paz y de silencio,
cuando enciendo la lámpara
y me pongo a leer

o a escuchar el murmullo del viento, de la lluvia.
Qué más puedo pedir
tras un día en que todo

ha venido rodado, sin ninguna sorpresa,
sin ninguna trifulca,
problemas los previstos.

Un día acogedor,
sosegado, trivial.
Un día que te deja
un regusto de paz.

Estos días conforman
el sustrato profundo
de mi fe y confianza
en la marcha del mundo.

 

 

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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

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IX
Esas briznas doradas, ¿era el sol en tu pelo?
La luz de aquellos días era azul como el cielo
y los amaneceres
de felices promesas se extendían repletos.

Mi roto corazón
esto es lo que me dicta.
Esto es lo que me ordena
que sin tardar te diga
con el único fin
de sentir tu presencia en mi casa vacía.

Mientras el sol se pone y va inundando el patio
de una luz que se palpa,
es todo tan hermoso, tan presente, tan real
que te quedas inmóvil.

Esas briznas doradas son un chisporroteo
que brota de tus ojos.

CSC_0078

 

 

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II
Eras todo un maestro en el arte dudoso
de ejercer el desprecio.
Mas debo comenzar confesando que yo
me sentí fascinado.
En torno a ti giraban el mundo, las personas.
Aquel mundo pequeño, que era el nuestro de entonces,
tan pequeño y hermoso,
no era más que un teatro y tú el protagonista,
los demás los comparsas, que tan sólo eran alguien
cuando tú los mirabas, cuando tú los tocabas
y entraban en contacto con tu augusta persona.

 

 

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